Mas cuernos (de uro y bisonte)


Enrique Baquedano y algunos de los restos de cornamentas del yacimiento. Foto: Javier Trueba.

La historia de amor y cuernos debió de empezar mucho antes del siglo XII, estoy segura… Esta noticia que he leído en mi querido portal «Terrae Antiquae», me lo hace sospechar. También me ha alegrado el día: https://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/confirmado-un-santuario-de-caza-hallado-en-pinilla-del-valle-madr#comments

Cada vez que miro el panel de los toros de Lascaux, le tengo más cariño al Táin.

Manuscritos escondidos


Ara mozárabe de la Ermita de las Santas Centola y Elena de Siero, con su hueco para la lipsanoteca. Valdelateja (Burgos). Siglos VIII-X. Museo de Burgos. https://www.glosarioarquitectonico.com/

No es difícil imaginar la emoción del autor de este reportaje, cuando tuvo como quien dice entre los dedos (pero delante del objetivo de la cámara) un pequeño fragmento de escritura del s. XII que está íntimamente unido al lugar donde se encontraba, unido también a la Historia de Aragón, y por ende, a la de España.

D. Antonio García Omedes puede estar bien orgulloso de haber tenido ese privilegio. Y nosotros, bien contentos de que nos lo muestre en el artículo, que también es una gran lección de investigación histórica de campo.

Posibles preguntas de los lectores:

  1. ¿Qué es una lipsanoteca?
  2. ¿Qué rayos hacía un obispo «francés» en Aragón en el s. XII?

Bueeeno, las contestaremos en otra entrada.

 

 

 

Entrevista a Pedro Corral, (delgada linea…)


Atardecer de invierno. Foto: Mujerárbol

De una entrevista lo mejor son las respuestas del entrevistado, ¿verdad?

Pues estas del periodista Pedro Corral, acerca de su postura frente a la desquiciada idea de legislar la «Memoria histórica» que pretende el Gobierno, son para enmarcar.

Enmarco esta, que me ha gustado especialmente:

Yo pensaba que todos habíamos asumido que la Guerra Civil fue una grandísima tragedia para todo el mundo y parece que ahora se está diciendo que aquí sólo hubo tragedia para unos y que los otros ya estaban reconocidos. Ese reconocimiento sectario no me vale. Me parece que una democracia debería reconocer a todas las víctimas, a todos los que sufrieron, por igual.

Y así fue, todos habíamos asumido que fue una tragedia, y existía la voluntad de volver a unir lo que entonces se separó. De ahí la temeridad de volver a separarlo, cuando quizá no está unido del todo. Que encima la infame Ley de ahora se meta con los que laboran el terreno histórico con claros motivos ideológicos (una censura nada encubierta a la libertad de investigación), ya es el colmo. 

Desde luego que las familias que tienen parientes enterrados en fosas comunes tienen derecho a enterrarlos decentemente, pero ya estamos viendo que hay fosas que no se tocan, no se vaya a enfadar nosequién. Y también vemos que se tira el dinero con el tema. Por más que estas noticias pudieran estar retocadas, no es raro que fueran verdad, porque sabemos la alegría con que los gobiernos tiran el dinero de los contribuyentes en memeces, pero sobre todo, queda claro que la ley en cuestión tiene una naturaleza sectaria.

Y como dice Pedro Corral, «los homenajes sectarios no me valen». A mí tampoco.

Leer la entrevista entera aquí.

 

 

 

María Martinón-Torres: «Me emociono al tocar los fósiles de Atapuerca: son cosas, pero son humanos»


 Foto: El Mundo

Cuando encontramos signos de que hay algún individuo que ha sido cuidado por otros estamos ante un momento crítico, que constata que esa especie desarrolló empatía, fue capaz de compartir la perspectiva emocional del otro.

Una interesante entrevista, ligera, pero que hay que leer bien para ver la de cosas profundas que dice. Una forma de ver nuestra Prehistoria de manera… sí: mas empática, sin moñadas artificiales.

(Ah, lo de «tiembla Darwin» creo que mejor se aplicaría a «Salívame» que a esta entrevista divulgativa/humana. Será el portazgo periodístico-modelno).

No se la pierdan en: María Martinón-Torres: «Me emociono al tocar los fósiles de Atapuerca: son cosas, pero son humanos»

EnlaZes


Miniatura de Las Cantigas de Alfonso X: se representa al Rey con amanuenses y músicos cortesanos

Este pequeño artículo de Yeyo Balbás y este otro de Pedro Insúa están unidos por una cuestión histórica que toca de lleno a la Edad Media española.

El enlaZe común es la historia, cuento, tradición, leyenda… lo que quieran vds. llamarlo, de Covadonga. Es el hecho de que Covadonga es el hito (mhito, si quieren) fundacional de ese proceso de varios siglos que, a la altura del inicio del reinado de Alfonso X, la historiografía cortesana castellana daba por completado. 

Llámenlo como quieran, puesto que se trata de un término historiográfico: Reconquista, proceso de avance de los Reinos Cristianos, proceso de retroceso de los Reinos Musulmanes, proceso de reorganización político-militar de la Península…. bla, bla, bla. También da yuyu el término «proceso»… Pero el término «Reconquista» es tan bueno como el de «Paleolítico», y como éste, también puede dividirse en cómodos sectores crono-geográficos, así que me parece tan útil como el que las bicicletas tengan las ruedas redondas. Prosigamos.

Esa historieta crea a su vez el ideal, desarrollado desde la corte Alfonsí, de la «continuidad» gótica, desde el Reino visigodo de Toledo hasta aquellos días del s. XIII, cuya génesis a rasgos generales describe estupendamente Insúa. No se trata de recuperar los valores políticos de los godos, ni siquiera de recoger sus legislaciones: se trata más bien de mirarlos como cristianos (mirar a Pelayo como cristiano), incorporándolos al imaginario del Reino de Castilla, aunque extendiendo también el concepto de la Hispania de Isidoro de Sevilla. «Hispania recobrada de mar a mar».

Un punto fundacional bien anclado en la ideología de los historiadores (que entonces eran «coronistas») de la Corte Castellana, que funcionaba igual que cualquier historia de la época: concordante con un Origen (en el s. VIII), un Desarrollo (las sucesivas conquistas de los Reyes cristianos) y un Culmen o final que, de momento, era Alfonso X.

Y que se construye como mito fundacional de la Historia de España a través de la Primera Crónica General de España (obra de Alfonso X) y será recogido hasta nuestros días por sucesivos poderes. Algunos más chungos (y mucho menos atractivos) que otros.

El enlace de un artículo con otro también es ese rollo de querer proyectar hacia atrás nuestras manías actuales. Pero no les recomiendo leer los comentarios a ninguno de los dos temas.

Solo merece la pena leer cada uno de los artículos, porque lo exponen mejor que yo: se trata de un concepto básico.

(Ah, también me he encontrado esto… jejeje)