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Me acuerdo


Un belén así (Pozuelo de Alarcón, Madrid)

Me acuerdo del Belén que ponía mi vecina, de los grandes, con rios de papel de plata y espejos, y harina simulando nieve, y pastores, camellos y otros animalejos.

Lo ponía en un salón chiquitito que tenía su casa, una casa chiquitita, no mucho más grande que la nuestra, pero donde los vecinos compartíamos no solamente el patio, sino a los niños, las comidas, los cotilleos, los chistes…

Y de la Navidad lo mejor era el belén, y unos polvorones de chocolate horneados por la Sra. Isabel que eran para morirse de gusto (y más ahora que ya han pasado tantos años dentro de mi memoria gustativa) y que una niña curiosa probó una noche, escapándose al helador balcón donde se enfriaban recién salidos del horno.

Más tarde, a ese belén le acompañaba un árbol de Navidad, cosa novedosa que trajeron mis vecinos de sus años de emigración en Alemania. En Navidad vinieron una vez de aquellas frías  tierras, y trajeron balones de colores, y ropa para el nene y la nena, y unos chocolates deliciosos, y un pan amarillo que no he sido capaz de encontrar en ninguna parte y que me encantó. Seguro que trajeron más cosas, pero me acuerdo del chocolate, del pan y de una camiseta de extraño tejido moderno que a mi hermano le estaba grande, por lo que la usé yo durante una temporada.

Por eso será que me siguen gustando los belenes, aunque ahora los hagamos más “minimalistas”. Y me gustan los árboles adornados sin pasarse, aunque han dejado de gustarme los “árboles cono” que ahora parecen obligatorios en todas las ciudades y todas las rotondas… grrr… Prefiero los árboles de verdad, adornados con luces pequeñas, con objetos simples y brillantes, con frutos, con juguetillos.

Ramo leonés

Por eso me gusta esto,  aunque sea un invento de hace poco (que yo no creo que lo sea) porque me parece que auna los símbolos más antiguos de la Navidad: la comida, la luz, los árboles y las cosas bonitas hechas por mano humana.

Y os cuento estas cosas porque, si el año pasado me quedé con ganas de más Navidad (y no sé el motivo) lo mismo este año deja ya de gustarme…

Pero vamos: espero que el efecto no sea duradero.

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Se acerca Navidad

Se acerca Navidad


Por una razón que no sé la Navidad del año pasado me dejó con ganas de más Navidad… pero este año no estoy con el mismo ánimo.

Aún así, dejaré un post especial cada Domingo de los que quedan hasta el dia 24.

Este es solamente visual: una foto de Pixabay. Corazones de madera.

Silencio


Me ha gustado esta entrevista en el Diario de Sevilla, a la que he llegado por FB.

Los que oímos poco tenemos mayor tendencia a ese ensimismamiento al caminar. Por eso, a veces, practico el hacerlo sin la ayuda del audífono: es raro, para qué disimular. Oir -no escuchar, eso viene ahora- te da una falsa sensación de seguridad. Especialmente en la ciudad llena de ruidos (por pequeña que sea la mía, es muy ruidosa).

Pero sí: el ruido es un problema actual. Y no uno que se pueda remediar cortando el tráfico o piniendo multas. Y el mínimo común de protesta contra el ruido es, como dice el entrevistado, el silencio individual.

Lo que sí he descubierto es que hay unos sitios donde el ruido -con tendencia a escándalo- me molesta más que en otros. Los bares ya no importan:  el ruido es excesivo en muchos de ellos y se toma como “natural”. Apenas entro en bares o cafeterías ya. Pero estar en el supermercado (no, en Navidad no), en una tienda más pequeña o en el tren y tener que apechugar con chillidos, risotadas, cháchara y musica no solicitada (usualmente de la clase pachunflia) me molesta.

En casa suelo aislarme escuchando 😶  ruido blanco… o nada, pues también me molesta estar con los auriculares puestos. En general, gracias al Cielo, mi casa es bastante silenciosa si se tienen las ventanas cerradas. Por ese motivo, muchos sonidos que oigo al otro lado de la pared me resultan inquietantes.

Caminar… ¡eso sí que es dificil! caminar sin hacer kilómetros, ni pensar en otra cosa, apreciando la belleza de la naturaleza o apreciando nada. ¡

***************Actualización*****

Este cómic de Taniguchi en modo zen 🙂 hace buena compañía a la entrevista.

Coinsidensias


Estaba ojeando la página de “Un poco de Ciencia por favor“, que generalmente a altas horas de la noche, trae  a Facebook noticias acerca de distintos campos de la Ciencia, algunos de los cuales me gusta mucho conocer, astronomía sobre todo.

Esta vez era una historia sobre una de las primeras máquinas computadoras, una calculadora de trayectorias de artillería, que estuvo en funcionamiento en los EE.UU en los años de la Segunda Guerra Mundial. Un camajuste más grande que mi casa, que tenía poco que ver con los actuales ordenadores, algo así como su bisabuelo. Eso sí, terriblemente útil en su momento.

Ellas y el camajuste (Fuente: mujeresconciencia)

Bueno: resultaba que las encargadas de conectar y establecer los programas del computador mediante conexiones eran mujeres, todas ellas escogidas por sus conocimientos de  matematicas (“computers”) y contratadas por el ejercito americano en aquellos días de tanta necesidad de mano de obra. Sus nombres y trayectorias, vitales y profesionales, se explican en esta página.

Como ya había leído sobre otras computers anteriores (astronomía de principio del siglo XX) me llamó la atención el concepto de su trabajo.

Miren vds. mi ojo fue derechito a una que tenía un apellido sonoro, McNulty (mac an Ultaigh: “descendiente de uno del Ulster”). Mi ojo irlandés sigue jugándome estas pasadas para descubrir cosas curiosas.

¡Y tan sonoro que era el nombre, y tan Ulaid! 

Resulta que la señora Mc Nulty era hablante nativa de gaélico (era de Donegal), y que a lo largo de su vida conservó el idioma a través de las oraciones aprendidas en la infancia.

Kay McNulty Mauchly Antonelli
Kay McNulty, Photo by Zebbie, 1945. Wikimedia Commons.
En cuanto al currículum de esta mujer -Kathleen Rita McNulty Maulchy Antonelli, los dos ultimos son apellidos de casada- y su trabajo en el ENIAC  es asombroso, aunque ella pensó, y así lo declaraba, que su preparación matemática no alcanzaría para el trabajo que le fue encomendado.

Una, que hace sumas a la cuenta de la vieja y no sabe calcular un tanto por ciento sin una calculadora, se quitaría el cráneo ante esta emigrante irlandesa.

Album Asturias (2 y fin)


Los dos primeros edificios del prerrománico asturiano que conocía (desde los años 80) eran Sta. Cristina de Lena y Sta. María del Naranco.

Me sorprendía que ésta ultima fuera en su momento un aula regia, un lugar civil en el que se impartía justicia y todavía me sorprendió más el saber que los arqueólogos han encontrado los restos de un notable precedente del edificio, nada menos que en la provincia de Toledo… ¿dónde si no? (Enlace aquí sobre los restos hallados y la  hipotética forma del edificio… ¿a que mola, eh?)

Me agradó muchísimo poder ver Sta. María del Naranco completamente libre del encalado del siglo XIX que afeaba su impresionante techo, de bóveda de cañón con arcos fajones -ahí aprendí yo qué era eso- y disfrutarla, brevemente, en un día extraordinario de sol y calor.

Seguir leyendo “Album Asturias (2 y fin)”

4. Relato


Gracias a la autora, Teresa Freixes, por ayudarme a completar este relato de 3 días.

Si me hacen Vds. definir en pocas palabras qué ha significado la manifestación del pasado sábado les diré que constituye el fracaso del intento más abyecto de manipulación con que hasta ahora nos ha obsequiado el secesionismo. Digo intento, porque no lo ha logrado; la inmensa mayoría de la población se manifestó respetuosa y cívicamente y la repercusión mediática que esperaban tener se les está volviendo en contra, porque con ese intento los secesionistas han mostrado su verdadero rostro, que es el de la provocación, la tergiversación y la manipulación. No digamos la falta de respeto a las víctimas y a la propia ciudadanía, porque no sólo han pretendido vejar a las instituciones, sino a quienes han sufrido directamente los atentados y a todos los que defendemos el Estado de Derecho y la democracia.

La estrategia del secesionismo estaba planificada en el marco de una “batalla mediática” que les permitiera aparecer como hegemónicos. Sin embargo, observo indicadores que me sugieren que la comienzan a perder. Porque la ‘performance’ y el ‘attrezzo’ exhibido en determinados tramos no puede invisibilizar a la inmensa cantidad de personas que se manifestaron cívicamente. Tampoco puede ocultar que su “relato”, el del secesionismo, solo se lo creen ellos y cada vez menos.

Seguir leyendo en: http://www.elcatalan.es/la-manifestacion-relato/

2. Miedo


Pero cómo que no tenemos miedo. Cómo no vamos a tener miedo de unos terroristas fanáticos cuya única y firme determinación es la de asesinarnos. Estamos aterrados, y ésa la única noticia esperanzadora en medio de este sindiós. Porque el miedo podría ser la solución. Me refiero al miedo de los valientes, claro. El de aquellos que miran el peligro a la cara y no salen corriendo. Un miedo que estimula la voluntad de sobrevivir y nos hace más eficaces. Los farsantes que corean la proclama o la aceptan bovinamente humillando la dignidad de nuestro Estado, sin embargo, son, además de mentirosos, profundamente cobardes. Y su miedo es tóxico y paralizante, es el miedo de las ovejas arrinconadas, el miedo del agarradme que no respondo, el miedo de quien implora piedad a los pies de su verdugo y no vacilará en traicionar a sus hermanos y culparles de sus males. Ese miedo, que jamás resolverá el grave problema que tenemos entre manos, circula desatado por nuestro país y nuestros representantes no sólo no le hacen frente sino que han decidido tomarnos por imbéciles.

Belisario, en el blogo de Santiago González, 27/08/2017)