Corregir


Esta palabra, unida a nuestra memoria de estudiantes, tiene una acepción bastante concreta que es muy distinta de la del mundo estudiantil.

Sobre todo en el caso de que uno decida escribir con vistas al público (este sintagma es similar al “con balcones a la bahía” que dicen en Santander: escribir y adornarse).

Corregir forma parte el trabajo literario, muuucho más que cualquier otra cosa, aparte de escribir el meollo del relato mismo. Aquí, en el meollo, nos sentimos a gusto; en la corrección, sin embargo, es como salir al balcón de la bahía… y que haga un vientecillo que te borre las cejas.

Por tanto, os dejo este artículo de Zenda Libros que dice cosas muuuy acertadas sobre el asunto.

Y sí, yo sigo escribiendo y también beta-corrigiendo.

***ACTUALIZACIÓN***

Corregido error de enlace. Ya siento.

 

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Por probar


Olor azul grisáceo

Verde agrio

Susurro cuarteado

Dulzor amarillo y fragante

Y finalmente sequedad aterciopelada y un poco podrida

Probando el nuevo editor de WordPress para el móvil.

Solo me ha salido mal la programación, el resto, funciona de maravilla. 😬

Vagueando


Llevo ya un tiempo que ni posteo ni nada en Mujerárbol. No quiero ni pensar en el otro blog en el que colaboro…

Padezco esa depresión extraña que da a los que han terminado una novela y quieren seguir escribiendo, porque si no se les caen las manos. Una amiga que escribe dice que es “depresión post parto”.  Y sí.  Lo es.

Los proyectos que me bullen en la cabeza y los dedos aun tardarán mucho en ir tomando cuerpo (de hecho son un poco espirituales) y, mientras deseo alguna clase de vacaciones (no necesariamente de playa y siesta) sigo retocando acá y allá, haciendo listas de posibles concursos/editores y escribiendo relatillos en un grupo privado de FB y en otros sitios.

Y leyendo más que antes, hasta el punto de que he tenido que ponerme un bloqueador de entrada a FB  para no perder el tiempo en meandros, aunque algunos meandros, la verdad, tienen cosas interesantes.

Así, he descubierto un estupendo cuentista; una obra de ensayo bien fundamentada, amena y mediática y un clásico de la antropología que se va a reeditar… bhuel… y he enlazado o resumido posts y entradas de personas que creo merecen la pena.

Esto es lo que yo llamo “vaguería”. >:D

Colores


Le he puesto a la cabecera del blog el mismo rojo-rosado que tenía (tiene)Tudu. Gracias ColorZilla®.

Eso permitirá que se vean mejor los enlaces, pues el subrayado me parece que es muy débil y es mejor que, al pasar el cursor, se detecte un color que contraste con el de la escritura general.

Así que, ahí queda ese tono rosadillo.

 

¡Hace cinco años!


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Mujerárbol. Desde Aranjuez, con amour.

WordPress me avisa de que hace cinco años que Mujerárbol “fichó” con su equipo. A mi me parece que era más tiempo, pero el caso es que vine a quedarme o por lo menos a estar una buena temporada.

Agradezco el interés a todos los que visitan mi blogo, dejan comentarios o echan una ojeada a mis cosas. Para que se visualice esa fidelidad, o curiosidad, he colocado un “wichet” de Entradas Populares en la columna derecha, que se verán bajo la forma de una cuadrículas de seis imágenes de lo más visto a lo largo de estos años. Debajo tenemos una lista, con fecha, de las entradas más recientes.

No os olvideis de curiosear en la pestaña “El Horno” donde se está cociendo una novela de género histórico y paisaje verde y húmedo, con hombrezucos y animales que se mueven por encima 😉  Pronto colgaré otros fragmentitos.

¡Abrazo virtual a todos los que vienen a sentarse a la sombra de Mujérabol y apoyar la espalda en su tronco!

 

Disculpas


Llevo un tiempo distanciada del blogueo. La prueba es que una entrada del 30 de Diciembre la he publicado hoy, 16 de Enero.

Y el motivo de los retrasos no es otro que la novela.

Consume mi energía de un modo… terrible. El que venga diciendo que escribir novelas depende de la inspiración y que se ponga a lloriquear cada vez que “la inspiración no llega” le voy a atizar con el Santo Mango de la Mantequera.

Como ya dijo aquel (no me pregunten quién fue, que no estoy al loro de frases famosas) “la inspiración tiene que encontrarte trabajando”. O sea…

Y eso es lo que hago. Darle a la tecla a todas horas, incluso las intempestivas. Las que son horas para mi y las que no son horas para nadie. Corregir, corregir y corregir, y corrijo algo más que comas. Añadir y quitar. Voltear y mirar recto el verso.

Sí, también leer: dejar de lado el ensayo histórico que tanto me gusta y aprender de novelas históricas buenas de verdad.

No es que no haya otra salida más que por arriba, es que no hay otra salida.

https://fedesanse.files.wordpress.com/2013/09/curso-escalada-portada-02.jpg?w=513&h=225
Foto: fedesanse 2013

Y claro está, el blogo se resiente.

Lo siento, porque me gusta bloguear, aunque ahora no “pierda el tiempo” buscando cositas sobre mi Irlanda o sobre las cosas que normalmente os cuento en Mujerárbol. Perder el tiempo (sí, también lo hago) me sienta de maaal…

Cuando no estoy a la tecla, estoy marchando o trotando, que es otra forma de poner en orden los renglones.

O sea: aquí estamos, amiguitos.