Resultados arqueológicos…


…De un crannóg neolítico

Uno de los primeros resultados del estudio global de los crannog, este de datación neolítica, en las Hébridas. Curioso lo de las gachas de leche y cereal con carne, ¿verdad?

Encuentran restos de cereales cocinados con leche y carne en recipientes neolíticos de las islas Hébridas

(Grrr… TODAS las tildes se han vuelto frikis… no es cosa de Mujerárbol, sino del original)

Lagares de Hispania


Este es el último de una serie de videos breves dedicada a los lagares romanos de Aragón, que ha sido realizada por Eugenio Monesma e Isaac Moreno Gallo.

La industria vitivinícola tuvo una enorme importancia en todo el mundo romano, y esta pequeña exploración de los restos aragoneses demuestra que, desde antiguo, la producción de tierras ibéricas fue sustancial. Como se dice en algún momento, en general, los territorios de producción vitivinícola no han cambiado mucho.

Los episodios, cortitos y además divertidos debido al entusiasmo que le pone Monesma, muestran sobre todo lagares rupestres en mejor o peor estado de conservación, aunque el último está dedicado a un lagar urbano en la ciudad romana de Los Bañales, recientemente  excavada.

Creo que merece la pena echarle unos minutos de ojeo.

 

 

 

 

Entrevista a Pedro Corral, (delgada linea…)


Atardecer de invierno. Foto: Mujerárbol

De una entrevista lo mejor son las respuestas del entrevistado, ¿verdad?

Pues estas del periodista Pedro Corral, acerca de su postura frente a la desquiciada idea de legislar la «Memoria histórica» que pretende el Gobierno, son para enmarcar.

Enmarco esta, que me ha gustado especialmente:

Yo pensaba que todos habíamos asumido que la Guerra Civil fue una grandísima tragedia para todo el mundo y parece que ahora se está diciendo que aquí sólo hubo tragedia para unos y que los otros ya estaban reconocidos. Ese reconocimiento sectario no me vale. Me parece que una democracia debería reconocer a todas las víctimas, a todos los que sufrieron, por igual.

Y así fue, todos habíamos asumido que fue una tragedia, y existía la voluntad de volver a unir lo que entonces se separó. De ahí la temeridad de volver a separarlo, cuando quizá no está unido del todo. Que encima la infame Ley de ahora se meta con los que laboran el terreno histórico con claros motivos ideológicos (una censura nada encubierta a la libertad de investigación), ya es el colmo. 

Desde luego que las familias que tienen parientes enterrados en fosas comunes tienen derecho a enterrarlos decentemente, pero ya estamos viendo que hay fosas que no se tocan, no se vaya a enfadar nosequién. Y también vemos que se tira el dinero con el tema. Por más que estas noticias pudieran estar retocadas, no es raro que fueran verdad, porque sabemos la alegría con que los gobiernos tiran el dinero de los contribuyentes en memeces, pero sobre todo, queda claro que la ley en cuestión tiene una naturaleza sectaria.

Y como dice Pedro Corral, «los homenajes sectarios no me valen». A mí tampoco.

Leer la entrevista entera aquí.

 

 

 

La historia es tan paradójica…


Pues este artículo, ¿qué quieren que les diga? Una ENORME aunque sencilla reflexión sobre lo poquito que entendemos la Historia, sobre nuestras manipulaciones para que todo concuerde con ideas previas (o ideíllas que estén de moda) y sobre la vuelta atrás.

Porque no, no hay vuelta atrás en La Historia.  

Hala, a seguir con lo mismo que pensábamos y decíamos antes de saber.

La Historia es paradójica. Siempre lo será. La de España y la de Marte. La del s. XIX y la del s. XXXII BP.
Por eso me gusta.

¿Descafeinar a Tolkien?


Foto de Michael Krahn en Unsplash

Este magnífico artículo de Yeyo Balbás (en el que por cierto se citan muy bien citados elementos de literatura antigua irlandesa) es un alegato contra la banalización de lo mejor de la «saga» del Señor de los Anillos.

El presentismo pone en la blandita vista modelna… pues eso, lo sin chicha, lo blandito, quitando lo más mollar, lo más íntimo y mejor guardado de El Señor de los Anillos, de lo que fue su origen y sobre todo, de lo que es su contenido: el tesoro. Uno al que me gusta volver de cuando en cuando, a la búsqueda de perlas y filones de oro.

Los piratas siempre han buscado el tesoro… para ventilárselo, claro. No para ofrecerlo a la humanidad en cuidadosas pepitas, como hizo JRR Tolkien.

Quitarle cafeína a Tolkien es como si los bosques fueran ya todos de hierro y plástico… reciclado, claro.

¡Que no nos quiten la obra de Tolkien, Señor… de los Anillos!