Categoría: Mirada personal


De la pasada Semana y Jorge Bustos

Pero el Viernes Santo, se tenga o no fe, debiera ser la ocasión anual para mirar a los vertiginosos ojos claros de la muerte. No por morboso pasatiempo, ni necesariamente por católico precepto, sino incluso por sensatez pagana, para celebrar la certeza consoladora de Epicuro: la muerte no me importa porque cuando estoy yo, no está ella, y cuando está, entonces ya no estoy yo.

MuZiquita


Como se ve, no tengo tanto trabajo como cuando estaba escribiendo la novela… y por eso vuelvo a actualizar más a menudo el blogo.

Hoy, brujuleando por ahí, me he vuelto a dar de boca con el klezmer y con uno de sus representantes más significativos. Dave Tarras fue el abuelo de los grandes clarinetistas judíos que han cultivado el género, entre los que destaca el argentino Giora Feldman, de quien ya os he puesto algun recorte.

Tarras, además de su tradición familiar, fue un activísimo grabador de discos y un renovador del estilo imperante en el klezmer de su tiempo. Su carrera principal fue en Estados Unidos, una vez que emigró allí después de la Gran Guerra. Hay pocos grupos norteamericanos de klezmer, ya sea moderno o más clásico, que no le hayan rendido homenaje, por la amplitud de su obra musical y también por su contribución a la popularidad del klezmer en Norteamérica.

En you Tube hay docenas de grabaciones de Tarras, en solitario o con orquesta, de una época o de otra, pues estuvo activo desde principios del s. XX hasta bien entrados los 50. He escogido esta pieza, que no sé si le rinde homenaje a ese barrio de Estambul de tanta importancia desde el periodo Bizantino hasta nuestros días, el Galata.

¡A bailar!

Reseña: “Yo estoy loco”


Voy a comenzar aquí una serie dedicada a reseñar libros que he leído y que me han gustado (o no) intentando la objetividad y el punto de vista distinto y personal a la hora de la crítica.

Empiezo con una reseña que le debo a su autor desde Navidad.

El libro lo compré directamente de la editorial y comencé a leerlo cuando aun tenía otro en la mano, con lo que tuve de hacer un esfuercillo para el “cada cosa a su tiempo”.

Yo estoy loco es una obra de un estilo poco habitual en las novelas modernas. Tiene poco diálogo y el uso de la primera persona no conduce a esos laberintos del “flujo de la conciencia” tan habituales cuando se emplea este narrador, sino, más bien, a una voz protagonista que analiza concienzudamente lo que oye, siente y comunica.

Me parece que al autor le importa poco el canon moderno de la novela porque su objetivo no es el de hacer pasar un buen rato, cosa que de todos modos consigue. Le interesa otra cosa distinta al entretenimiento banal. No busca encandilarnos con malabarismos estilísticos.

Su objetivo es el de ofrecernos situaciones y personajes que sirven como una guía para entender el comportamiento de personas de la vida cotidiana en su relación con los demás: cínicos, generosos, mentirosos, amables, codiciosos, dictadores en pequeña escala… van apareciendo en la linea vital del protagonista, que en su esfuerzo por comprender los entresijos de la sociedad en la que le ha tocado vivir, consigue arrimarse a quienes finalmente le hacen sentir que su “locura” no es de ninguna manera un modo sesgado de ver el mundo. Es una locura muy lúcida.

El autor, Vicente Torres es periodista tanto en papel como en virtual. Una gran persona, a la que cuento como uno de mis amigos, un estupendo cicerone de la ciudad de Valencia y de su mercado Central -sobre el que también ha escrito un libro- y un comentarista perspicaz de los sucesos políticos y sociales de la España actual y de la Valencia concreta.

La Bella Araña editorial, que publicó”Yo estoy loco” hace poco más de un año, podía haber empleado una tipogafía más fácil para mi vista, pero eso me parece que le habría quitado originalidad a la obra.

(Yo estoy loco. Vicente Torres. La Bella Araña editorial, marzo 2016. 141 pp.)

Security


En mi cuarto…

Pangur a punto de empezar un libro
Ventana y raya en el cielo

Mi cuarto de trabajo es luminoso, abierto al cielo, lleno de cosas que tranquilizan: libros, ropa de ejercicio, la cunita/terreno de juego del gato o el rectángulo soleado que el movimiento del planeta crea en mitad del suelo en esta temporada, donde hasta puedo tumbarme a echar la siesta.

Estos días, que estoy un poco más temblorosa que otras veces, me doy de cuando en cuando la libertad de quedarme en esta “zona de seguridad”.

Es un lugar que me devuelve a la urgencia y al placer de crear algo. Crear dibujos, escrituras, llamadas, fotos… Mi cuarto.

a través de Reto fotográfico: Security

Reconozco que…


…que me preocupan muchas de las cosas que suceden en mi país. Que mirar hacia el pasado no es aislarse de las cosas del presente o dejar de desear un futuro mejor.

Por eso he añadido algunos enlaces bajo la categoría “Pensares” que tienen que ver con opiniones de personas o asociaciones que, me parece, ven muy claro muchos de los aspectos importantes de nuestra actualidad.

Invito a los lectores a entrar y darse un garbeo por ellos , y que se hagan su propia composición. No les pido nada más, puesto que en la libertad individual está el si compartir opinión o no hacerlo, colaborar, seguirlos más de cerca o qué. Eso es cosa de cada cual. Y que tampoco este es un blog de actualidad o política, palabra demasiado enguarrada en la España de ahora, pero que forma parte de nos, y de cualquier vos, sin remedio.

Slán!