Caligrafía


IMG_20160722_132549 Mi primer contacto con la caligrafía medieval.

El disfrute de una técnica que… ya conocía, aunque sobre otro soporte y con un proceso distinto de realización. IMG_20160724_193604

Necesitaba saber como es el tacto y el resultado final del pergamino (vitela). Resultado: Me agrada mucho más que los papeles, aunque tengan mucha calidad. Pero aun quiero probar la pluma de verdad, o el cálamo

Mis ensayos: muy limitaditos por la falta de vista.

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Y encima la cámara no ha hecho bien su trabajo… Grrr.

Me explico: la técnica aprendida ha sido copiar a escala (mayor, pero no MUY mayor) unas capitales de distintos momentos de la iluminación medieval: visigóticas, románicas y góticas, terriblemente decorativas. Una vez encajado el modelo a escala, se sugerían todas las líneas con lapiz, y se repasaba a pluma (estándar) metálica. Una vez seca la tinta, se rellenaba con color al agua.

El proceso de pintado me recordaba el del “esmalte” cerámico, cargando el pincel y rellenando el espacio libre, sin dar pinceladas. Pero mucho más divertido, sin los pros y los contras de éste. Ejemplo, pro: la suavidad del soporte cerámico, sobre todo si es vidriado; contra: el peligro de que el fuego “fría” o reviente el color. Aquí el fuego no interviene, claro está.

Al secarse el agua, dejaba una capa agradablemente aterciopelada de pigmento. Al tacto, se percibían relieves en las zonas dejadas como “paredes” de cuerda seca. Muy agradable.

La vitela es muchísimo más suave para la pluma que el maldito papel. Un lujo.

Me figuro que la calidad de la pintura (sintética) no tenía nada que ver con la de la tinta medieval, por molida que estuviera. Recuerdo que los pigmentos cerámicos (tierras y óxidos) los molíamos con aglutinante (y una espátula sbre un cristal esmerilado) hasta que quedaba una pasta cremosa que no tenía ni un solo grumo o tropezón, estupenda para pintar o aplicar “en esmalte”. Tengo que mirar el detalle de si la tinta la molian en seco o con agua…  🙂

 

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