Con una furgoneta


Varios años de hospedera de peregrinos en pueblos que apenas tienen habitantes (ni siquiera en verano) me ha hecho interesarme por esta noticia, que alguien compartió en FB.

Me ha recordado la inyección de vida y de satisfacción que pequeños empresarios como estos aportaban a las aldeas, al llegar con sus furgonetas para vender los productos de consumo básicos que no existían en el pueblo.

Tengo amigos trabajando en Soria y no precisamente en los sitios más poblados. Ellos me cuentan los problemas de servicios que padecen, más que nada producidos por el desinterés de un Estado que despilfarra a manos llenas lo que le damos en impuestos, que no es poco. Hablaría largo y tendido dando mi opinión sobre un sistema -el de las “autonomías”- que gasta a todo trapo… en alimentar élites políticas casi feudales, a las que luego se les llena la boca con la pamema de “que se les roba” o con inventillos neolinguísticos que lo van a arreglar todo: la desigualdad, la carencia de oportunidade, la Historia y el Futuro.

Pero no es el momento… Tampoco el momento de lamentar que empresas como esta no sean más numerosas en España: inventiva, juventud y servicio social, pero con capital privado.

Bueno: este enlace lleva al proyecto de crowfunding para que La Exclusiva cuente con un mejor camión de reparto. Algunos hemos hecho nuestra aportación, pero no parece que el objetivo vaya a poder cumplirse. Creo que los miembros del equipo de La Exclusiva no van a rendirse por este “tropezón”, pero… ¿alguien quiere colaborar a dar un empujón del último momento? Loi que cuesta una cerveza, ahora que vienen tantas fiestas.

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