Teaser 1


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Fue el mismo Máel Muire el que hizo venir al físico y el que escuchó sin pestañear las escasas palabras que el peregrino pudo pronunciar antes de morir.
Fue él quien se opuso a que su tío Cormac trasladara al pobre enfermo a la capilla funeraria del recinto principal, para que expirase sobre la Reliquia de Ciarán. Fue él quien le dijo con descaro que, si le parecía que iba a morirse nada más llegar, que mandara traer la reliquia, que él mismo la pondría debajo de la cabeza del pobre Cumedha, pero que nadie le movería de la habitación, porque es ilegal y contrario al sentido común el sacar a un paciente de la casa donde se le atiende y en contra de la opinión de sus familiares. En contra de lo que decía él, su propio hijo adoptivo.
El peregrino resollaba con dificultad, acurrucado bajo los cobertores de lana y de plumas de una habitación en casa de los Meic Cuinn. La humedad y el frío, como los de la muerte, lo acompañaban y habitaban ya en sus huesos. Sus estertores competían con las interminables oraciones de los Compañeros de Dios, la hermandad que vivía en la casa de Ísel, una de cuyas misiones era acompañar el tránsito de los peregrinos hacia el Otro Mundo.

Hacía generaciones que los Compañeros llevaban a cabo esa labor con los enfermos, y que acogían a los viajeros y alimentaban a los pobres que se dirigían en gran número hacia el monasterio de Clonmacnois. En los últimos cincuenta años, una sola familia dirigía la hermandad y al tiempo mantenía el albergue de Ísel: los descendientes de Conn de los Pobres, el anacoreta, padre de Cormac, que alimentaba con la leche y la carne de su próspero ganado a los peregrinos y los reconfortaba con la bebida que se guardaba en sus despensas.
Cormac pidió que los Compañeros y los siervos de la casa tuvieran en consideración que Cumedha era un visitante ilustre, aunque no lo parecía, pues vino con una escolta pequeña, y en una carreta y no a caballo y con gente armada, como los otros nobles que pasaban por el albergue.


Esta entrada fue publicada como página “hace un tiempito”, como dicen al otro lado del charco. Vuelve a aparecer como entrada dentro de la categoría Work in progress: labores en curso. Me había hecho un pequeño lío entre “páginas” y “categorías”.

Pero no se preocupen, lectores. Ya está arreglado.

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