Catarros de otoño y señales amarillas


He vuelto de mi incursión al mundo de las carreras populares solidarias en Zaragoza. Me lo pasé pipa, para qué voy a engañarles. No solo porque estaba en “equipo” (un equipo anárquico) con mujeres de mi familia y otras conocidas, gente estupenda; sino porque estuve con otras 6.000 y pico mujeres (y bastantes hombres, lo que pasa es que no se los ve en la foto, pero estaban y me encanta que estuvieran). Y para colmo, hice un tiempo muy bueno para mis costumbres, porque sacar una media de 7’18” al km y hacer los 5 en 47:31 ha sido una sorpresa para esta paticorta…

Pero me enfrié demasiado, y luego me acaloré, y luego alrevés y luego… en fin: que estoy purgando un catarro de padre y muy señor mío. Espero terminar esta semana, pero no sé, no sé. Me veo mal a ratos.

A todo esto: con el país y el Estado de Derecho en sus horas más bajunas. ¡Oye! pero hay quien no entiende esto de la bajunez: ¡hay que joderse con los hidalgos, siempre por encima de la mierda!

Anuncios

2 comentarios sobre “Catarros de otoño y señales amarillas

    1. Gracias por sus deseos Dª viejecita. Y no, no salgo en la foto… yo era de las bajitas que trotaban casi al final del pelotón. Eso sí: entré un minuto por delante de mi prima y eso me ensancha más 😄

      Me gusta

Los comentarios están cerrados.