Violín, clarinete y tanta alegría como pena


He seguido la pista del klezmer, una música que me gusta desde hace mucho más tiempo que ese video que les puse el sábado día 16 y desde mucho antes de que me decidiera a abrir un blogo.

«KLEZPO» de Unknown – YIVO ENCYCLOPEDIA. Disponible bajo la licencia Public domain vía Wikimedia Commons – http://commons.wikimedia.org/wiki/File:KLEZPO.png#mediaviewer/Archivo:KLEZPO.png

Lo que quería es encontrar algo de historia de este estilo musical maravilloso. Me fui a consultar la wikipedia y me sorprendió un artículo lleno de buen sentido y de detalles históricos asombrosos. Es un alivio, teniendo en cuenta que los niveles de la super-enciclopedia están cayendo mucho en otros temas.

El klezmer es fácilmente reconocible por sus características melodías expresivas, reminiscentes de la voz humana, llena de risa y sollozo. No es coincidencia; el estilo intenta imitar el canto del jazan o cantinelas religiosas. Para producir este estilo se usa una serie de dreydlekh (giros, ornamentos musicales), tal como krekhts (imitación de gemidos o suspiros).

El término klezmer es de origen yiddish (judeo-alemán; lengua de los asquenazíes), lleva la raiz hebrea zemer (hacer música) y se aplicaba antiguamente a los instrumentos en sí, no a los músicos, ni al género, cosa que empezó a hacerse a finales del XIX principios del XX, cuando éste quedó definitivamente asentado en los parámetros que hoy le conocemos.

los músicos se llamaban a sí mismos klezmorim, aunque otros sinónimos se fueron quedando en el tiempo. La historia de estos músicos es realmente apasionante. Sin remontarnos a hace dos mil años (ni mucho menos a hace cuatro mil, aunque algunos lo intentan) resulta que la música y la danza es parte fundamental de las festividades públicas hebreas y, por supuesto, de las ceremonias privadas

 La danza acompañada de música instrumental, tomó lugar en las celebraciones judías de Simjat Torah, Purim y Janukkah, como también en los matrimonios y ocasiones seculares.

Esto favoreció que aparecieran grupos de músicos que interpretaban piececillas que no debían ser muy distintas de las que tocaban los cristianos en las mismas ocasiones, salvo por el idioma. Sin embargo, a base de prohibiciones, limitaciones, regulaciones y puñetas, tanto por el lado de las autoridades seculares de las zonas donde vivían judíos, como de las propias autoridades rabínicas, se fueron asentando formas de interpretar estrechamente asociadas a la cultura propiamente judía, aunque sin excluir otras influencias.

El caso es que a la altura del s. XVII los músicos que intervenían en estas fiestas estaban ya altamente profesionalizados, formando gremios y dinastías, que pasaban tradiciones de padres a hijos y de suegros a yernos. aparecen en registros escritos y, unos siglos más tarde, en registros literarios de Polonia, por ejemplo.

Me hace gracia leer que tenían mala reputación y que se decía que su música no era propia o parecía miserable: ¿canciones de borrachos al salir de la taberna? Eso se decía también de las canciones de la época de Carolan. También el que se tratase de músicos errantes -especialmente en la Zona de Asentamiento judío de Rusia-; aunque me figuro que la amplitud del territorio favorecía mezclas que, por ejemplo en Irlanda, se daban más mitigadas por la geografía insular.

«Исаак Аскназий Еврейская свадьба» de Isaak Asknaziy – http://www.liveinternet.ru/users/2010239/post147085791/. Disponible bajo la licencia Public domain vía Wikimedia Commons – http://commons.wikimedia.org/wiki/File:%D0%98%D1%81%D0%B0%D0%B0%D0%BA_%D0%90%D1%81%D0%BA%D0%BD%D0%B0%D0%B7%D0%B8%D0%B9_%D0%95%D0%B2%D1%80%D0%B5%D0%B9%D1%81%D0%BA%D0%B0%D1%8F_%D1%81%D0%B2%D0%B0%D0%B4%D1%8C%D0%B1%D0%B0.jpg#mediaviewer/Archivo:%D0%98%D1%81%D0%B0%D0%B0%D0%BA_%D0%90%D1%81%D0%BA%D0%BD%D0%B0%D0%B7%D0%B8%D0%B9_%D0%95%D0%B2%D1%80%D0%B5%D0%B9%D1%81%D0%BA%D0%B0%D1%8F_%D1%81%D0%B2%D0%B0%D0%B4%D1%8C%D0%B1%D0%B0.jpg

Hay que recordar que los rituales hebreos son eminentemente cantados, de forma que la música primigenia tuvo que basarse en modos o notaciones propias, como se explica en el artículo wiki en cuanto a los nigun o “notas” del “cante” hebreo en su modalidad ritual. Además, las bodas no eran cosa de un dia o dos, sino hasta de una semana de jolgorio, lo cual dejaba abierto el campo a la música y a la juglaría.

Las vicisitudes de la historia provocaron asociaciones impensables, como la influencia musical turca debido a que muchos asquenazíes se trasladaron al Imperio Otomano después de las persecuciones del s. XVI y XVII. Otros, se dejaron influir por las músicas gitanas (zíngaras, húngaras) y se asociaron con grupos de esta etnia para interpretar y llenar el calendario de actuaciones. Y otros, desaparecieron debido al desahogo de su posición (emancipación de los judíos durante la Ilustración) o a la facilidad para entrar en conservatorios normativos, como en Austria o en Rusia bajo el reinado del Zar Alejandro II, en el s, XIX.

Una influencia interesante, y yo creo que muy fundamental, fue la del Jasidismo, una corriente mística hebrea que pone énfasis en el júbilo colectivo y la alegría, y hasta la pizca de locura, como medios de acercarse a la Divinidad y mostrarle amor a Él y al mundo que ha creado.

(…) los klezmorim tocaban en las cortes de los Rebbes Jasídicos. Pero en Europa oriental, el klezmer floreció y tomó prestados, de la corriente jasídica, nigunim (melodías sin palabras) (…) Lo combinaron en una mezcla ingeniosa con canciones populares, música de baile profano y cánticos de sinagoga.

De esta manera fue creciendo un estilo musical propio, un sonido reconocible que ni siquiera desapareció a causa del Holocausto, lo que podemos considerar un verdadero milagro de la Música. Además, a principios del s. XX, ese sonido se llevó a América, donde tuvo su propio desarrollo, influenciado e influenciado a las músicas populares norteamericanas, como el jazz (también música de gente al margen) y alcanzando toda la difusión propia de la cultura que nos llega de allá.

En la actualidad, encontramos un revival de este estilo. Hay cientos de grupos en Europa y América, e incluso en España hay quien se siente tentado. En youtube, el klezmer tiene su propio canal y no es raro encontrar uno en las radios online. La plasticidad, pero con personalidad propia, del klezmer facilita su asimilación a las músicas “mutl-culturales”, aunque no siempre con acierto.

Los más representativos de la revitalización del klezmer pueden ser estos Cracovianos; aunque un estilo propio, muy rico y virtuoso, lo tiene este señor argentino, heredero de klezmorim y de la tradición de la música clásica, que interpretó en la Filarmónica de Israel:

Giora Feidman

Cuando nos acercan melodías alegres y bailongas, son la monda lironda, apta para todos los públicos y proclive a la borrachería. Cuando la canción adquiere tintes más melancólicos y espirituales, producen un sentimiento de hondura que no existe -me parece- en la música líquida irlandesa, por melancólica que sea.

El klezmer, tengo la impresión, es de aire. El aire puede fluir incluso dentro de lo mas cerrado y hondo del mundo (una cueva, por ejemplo) y allí hacer notar su influencia, dando forma a cosas nuevas, como las maravillosas estalactitas excéntricas llenas de color y formadas por… lágrimas…

Incluso en lo más negro del mundo, la shoá, el klezmer sobrevivió y está aquí para traernos un poquito de luz y de maravilla a un mundo que vuelve a oscurecerse.

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Un comentario sobre “Violín, clarinete y tanta alegría como pena

  1. ¡ Que gozada de entrada, Dª Carmen !
    Hoy tengo invasión y no voy a poder entrar en los enlaces y escuchar la música ( una música que conozco un poco, y me encanta ), y sólo he podido leer su texto.
    ¡ Pero mañana , mañana por la tarde me espera una fiesta con todo ello !

    Muchas gracias y Feliz domingo

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