Niños que no van al cole


Me he encontrado este bonito artículo con interesantísimos enlaces en ZoomNews. Siempre pensé que uno de los problemas de la educación en España era la rigidez de las estructuras: solo puede haber colegios, privados, concertados o públicos (digo colegios y digo institutos, pero nos entendemos). Cuando en los públicos lo que prima es el “desconcierto” y al establishment lo único que se le ocurre es (a) suprimir asignaturas o cambiarlas por otras o (b) pedir “escuela pública” a todo trapo, sin contabilizar las inadecuancias, las bajas ni el dinero que cuestan. Y ambos dos (o 12) sin hacer examen de conciencia sobre la degradación que sufre la enseñanza/educación aquí mismo. PRISA y eso.

Bueno, pues el homeschooling sigue igualmente “alegal” o ilegal, pero parece que ya se mueven más cosas que en 2005, cuando yo empecé a interesarme por estas cosas. Interesarme teóricamente, claro. Y a mi me parece que van en

el buen sentido. ¡Ole por ellos!

Así es el ‘homeschooling’, niños que no van al… | ZoomNews.es.

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2 comentarios sobre “Niños que no van al cole

  1. Doña Carmen
    Pues no sé que le diga con lo del home schooling.
    Ni mi hermana ni yo fuimos al colegio hasta después de la muerte de mi padre. Yo tenía 13 años recién cumplidos, y entré interna para hacer 4º de bachiller y Reválida, en un colegio de monjas. Hasta entonces, estudiábamos en casa el programa oficial, y muchas otras cosas, y nos examinábamos en el instituto.
    Y cuando empecé el colegio, lo pasé fatal, que no sabía estar todo el tiempo entre tanta gente, ( y tan hecha polvo como estaba, además ). Me puse enferma, me sacaron del colegio, y me examiné y aprobé con mis compañeras, para sorpresa de todas, monjas y alumnas, que dada vez que me sacaban a la pizarra, yo decía que no sabía y me ponían un cero. Afortunadamente, los exámenes eran por escrito.
    Y a mi hermana le ocurrió algo parecido, aunque ella tuvo que repetir curso.

    Luego ya, 5º, 6º, y reválida, fui a un colegio, también de monjas, pero externa. Y allí me medio acostumbré a la gente. Y estuve 3 años en medicina, y muy bien.
    Pero es hoy, con 70 años, y sigo sin sentirme cómoda en grupos. Ya sé estar con una o dos personas, pero, incluso en las reuniones de familia grandes, con tíos cuñados, sobrinos, etc, no suelo estar a gusto.
    Y es que, por ejemplo, cuando de pequeñas íbamos a una academia de ballet, no íbamos a las clases de las niñas de los colegios, que eran por la tarde, sino con los que iban para profesionales, por la mañana, y éramos las únicas niñas a aquella hora… y así con todo.
    Tengo entendido que en USA, los niños “home schooled”, forman parte de equipos de gimnasia, y de toda clase de deportes, con sus agrupaciones locales, pero no me creo que sus compañeros que van a colegios de verdad no les hagan el vacío, por su torpeza en algunos aspectos, y en cambio, su brillantez en otros…

    Yo desde luego, me cuidé muy mucho de que mis hijos fueran al colegio desde bien pequeños, aunque, eso sí, la educación se la dimos en casa, y suplementamos al colegio todo lo que pudimos. Y mis nietos también van al colegio…

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    1. Yo creo que son dos cosas distintas: la socialización y el aprendizaje. En general, el Estado parece que quisiera darnos todo junto, por lo cual no es extraño que baje la calidad de alguna de las dos o de las dos cosas (ej. PRISA), y haya padres preocupados porque sus hijos no aprendan cosas útiles o “socialicen” de mala manera, absorbiendo cosas que no van con los valores que ellos quieren transmitir. A mi lo que me parece bueno es que haya muchas clases de escuela, y de instituto 😉 y que se pueda escoger y que se diversifique el modelo de enseñanza existente, demasiado dualista y regulado, me parece, y con aspectos ideológicos que no me convencen nada. Los que se llenan la boca con la “educación pública” no reflexionan gran cosa sobre su papel en el terrible fracaso que impide que la escuela sea un medio de ascenso y movilidad social. Y el establishment se conforma con maquillajes y remiendos y cambiar una asignatura por otra. Así que he recogido la noticia, porque me gusta ver que el “homeschooling” (qué puñeta dificil de escribir, como los que dicen “runner” y no “corredor”) va organizándose y dejando de ser un bicho raro en España y buscando un hueco en el panorama, que falta hace.

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