Para celebrar el día


Muchos de los que hemos leído las Confesiones de Patricio nos hemos quedado colgados de esa afirmación suya de que

” (…) vi en una visión por la noche, a un hombre cuyo nombre era Victoricus que venía como de Irlanda y me traía tantas cartas que no pueden ser contadas. Me dio una de ellas y leí el principio, la voz de los irlandeses. Mientras estaba leyendo el principio, creí escuchar en ese momento la voz de los que estaban junto a mí en el bosque de Foclut, junto al mar occidental. Me llamaban, como si fuera una sola voz…”

Se la puede considerar el primer testimonio escrito de “hibernitis”, es decir, nostalgia de Hibernia. Pero además, a mi me hace pensar en la dependencia del sonido que tienen las visiones, ¿visual o auditivo? Genial, el santo.

(Sí, bueno, debería haber puesto alguna música…)

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