Familias monásticas (2. Actualizado)


En primer lugar, para que sepamos de lo que estamos hablando, hay que saber que la familia irlandesa “normal” de la Edad Media, llamada fine, obedece a este esquema (PDF) que muestra las líneas principales. Espero que pueda verse bien tanto el conjunto como las cartelas individuales.

El original, que ya es una simplificación, puede encontrarse en Francis J. Byrne Irish Kings and High Kings. (1973) p.122-123. Yo solamente he realizado un esquema jerárquico con herramientas de Word 2010, actualizando el parco dibujo original y añadiéndole los términos españoles más generales. Hay que tener en cuenta que los sistemas de parentesco no son los mismos y que el punto de vista está fijo, sin aludir a descendientes de las últimas generaciones ni a asociados.

Este punto de partida es G1 o “ego” en la jerga antropológica; g1 su hermano o hermanos. Todos los marcados con la letra G/g son miembros de la geilfhine (familia obvia) que, como vemos, es un grupo extenso que alcanza al tatarabuelo (G5) pero que realmente comienza con el tras-tatarabuelo.

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También forman parte del grupo los marcados D/d que componen la derbfhine o “familia cierta”, que comprende a los primos de cada generación, es decir: hasta los primos del bisabuelo. Hay cinco  generaciones dentro de la geilfhine y cuatro en las otras ramas. Los marcados IAR/iar (iarfhine) e IND/ind (indfhine) también forman parte de la familia, pero los descendientes de la indfhine dejaban de ser miembros de la fine al llegar a la mayoría de edad y formaban otra fine. Por eso se les llamaba ingnéa ar méraib (“uñas de los dedos”).

Se puede cotejar la terminología en español de este diagrama con este otro (eliminando el lado de los parientes políticos), aunque está claro que no todos los términos tienen exacta traducción, puesto que la familia tradicional española no es tan extensa.

En el orden práctico, según Byrne

dada la naturaleza poligámica de la familia irlandesa medieval, sería posible que g4 (tío bisabuelo) estuviera vivo a la madurez de G1 (ego), de forma que podría identificar a sus primos de la misma generación.

Aunque actualmente el intervalo entre dos generaciones humanas es de cerca de 30 años, en las sociedades más antiguas solía ser menor, por lo que era posible que personas muy mayores (de hasta 100 años) pudieran conocer a sus cuadrinietos.

En fin, un sistema complicadito en lo que se refiere a herencias y acceso a los puestos de poder. De ahí que se marque como un hito el que Torlogh Ó Connor (1088-1156) fuera el primero en aplicar el sistema de primgenitura en su familia, lo cual la dotó de estabilidad durante generaciones, beneficiandose así más facilmente del acceso a la Realeza de su Quinto, Connacht, y a la supremacía de Irlanda, aunque con oposición por todos los lados, incluida la propia parentela. Las guerras mayores y menores entre parientes no eran naaada desconocidas, sino todo lo contrario.

Pero en esta serie de posts no vamos a hablar de la Realeza Suprema, y ni siquiera de la realeza provincial, sino de la herencia de cargos monásticos.

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