Familias monásticas


En la Irlanda medieval esto significaba estrictamente eso: familias, abuelos, padres e hijos (y también hijas) ligadas a los monasterios (no exclusivamente a uno) y desempeñando todos los oficios posibles, y algunos de los mejores, en los mismos.

No son irlandeses, aunque sean numerosos

Annete Kehnel, en un artículo que es un alegato acerca de esa pérdida sufrida por la Iglesia -la de dinastías de profesionales de lo religioso– se refiere a la mejor conocida de todas las que proporcionan las fuentes irlandesas: la de los Meic Cuinn na mBocht. No en vano ellos mismos redactaron o intervinieron en dichas fuentes… Y hay que tener en cuenta que no estamos hablando de fuentes privadas (cartas, donaciones o restos materiales) que son las que, en nuestros pagos, nos sirven para reconstruir las historias familiares, aparte de los registros eclesiásticos o civiles.

Aquí se trata unicamente de entradas en distintos Anales o Cronicones hechos a partir de ellos. Pasaron siglos entre unos y otros. No hay registros eclesiásticos, salvo que se encuentre (via arqueológica) alguna lápida con nombre y apellidos. Hay que cotejar apenas una frase, un nombre que se rastrea en dos o tres de dichs crónicas, y tener en cuenta que, a su vez, una fuente puede ser copia de la otra y que las fechas pueden estar trastocadas.

En definitiva: para reconstruir estas historias, tenemos menos que un pelo. Pero parece que se puede.

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