Otro “cuerpo de turbera” a la lista


Descubierto hace dos años, pero recientemente datado, el “Hombre de Cashel” es más bien un gurruño de ser humano conservado por el ácido y la falta de oxígeno de las turberas. Es el más antiguo de los cuerpos descubierto hasta la fecha, aunque no el más completo, precisamente.

Llama la atención el buen estado de conservación de su piel, en la que todavía pueden verse pelillos. Suficiente para que los míos se pongan de punta…

Ehs… así de bien conservado

Aunque en esta entrada de BBC News hacen un buen resumen del asunto, no sé si es pertinente en este caso la teoría de Eamonn Kelly, cuyo de partida es el hecho de que la myoría de los cuerpos hallados tienen una datación en la Edad del Hierro. En esta  cronología, resulta plausible la idea de sacrificios relacionados con rituales de la realeza y con la demarcación de fronteras, pero ¿era idéntica la mitología sobre el particular en la Edad del Bronce?

No podemos saberlo, pero a mi no me parece tan claro que El Hombre de Cashel fuera “un joven rey” sacrificado. La posición encogida no es la habitual entre los sacrificados de la Edad del Hierro. Como todavía no se ha podido examinar con mayor detalle el cuerpo en cuestión (el procedimiento para ello es lentito, cuidadoso y estomagante) no sabemos sino que la espalda está cortada y rota, que alrededor se encotraron restos de cabeza y cara y que, quizá post mortem, tiene un brazo roto.

En fin. Parece que pronto se darán a conocer otros hallazgos de cuerpos de turbera con una datación similar, así como un estudio sobre los detalles internos del “Hombre de Cashel”. Habrá que esperar.

Anuncios