Lo del húngaro


No es que fuera a ponerme a estudiar húngaro. Ni nada de eso: es que decidí seguir algunos de los consejos de “Disparadores” (prompts) que dan aquí y aquí. Y uno de ello era buscar en google la primera palabra que se le ocurriera a uno, mirar en la undécima imagen de los resultados y escribir whatever sobre el particular.

Imagen
Amanecer en mi puebro

Escogí “subjuntivo”. Y la tabla de los subjuntivos húngaros era la 11ª.

Y no porque me aburra con mis historias blogueriles, sino porque… porque sí.

Bueno, una razón “racional” es que me doy cuenta de que el bloguerismo (neologismo mío) se está convirtiendo en un género en sí mismo (pareado sin intención). Y la redundancia viene a cuento de su aspecto siempre “autoreferencial”. Una esfera dentro de otras esferas.

Me río.

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