Irlanda en la Edad de Oro (VI)


(Viene de aquí)

Las cruces cumplían en origen un fin protector del espacio monástico, seguramente en relación con los 4 puntos cardinales más el centro. Este sentido “geográfico” de la protección parece exclusivo de Irlanda (si alguien tiene otra noticia, que me lo diga, por favor), una protección que, simbólicamente, se expresa en las Loricas, oraciones de origen hibérnico muy extendidas por la Europa medieval.

Cristo conmigo; Cristo frente a mi y a mi espalda;

Cristo en mí, y a mis plantas, y sobre mi cabeza;

Crsto a mi diestra y Cristo a mi siniestra;

(…)

Este esquema corresponde al que describe un manuscrito relacionado con el monasterio de Tigh MoLing (San Mullins) en el Sur de Irlanda. Como vemos, los puntos cardinales (y el centro) estaban ocupados por cruces protectoras. Aunque en el sitio concreto no ha sido encontrada más que la cruz que se encuentra sobre la muralla del recinto -cuya posición “desentonada” tiene que ver (a mi parecer) con la leyenda que cuenta que San Moling le ganó una carrera a unos demonios saltando por encima de la muralla del monasterio- se supone que el esquema corresponde a la realidad, a una realidad simbólica normal en los monasterior primitivos irlandeses.

Al principio, las cruces eran lajas de piedra o bloques con cruces grabadas, más o menos historiadas o complejas. Un ejemplo muy antiguo, la Cruz de Carndonagh (Donegal) así parece mostrarlo, aunque se conservan algunas de este tipo, más pequeñas. Junto a esta cruz, por cierto, hay unas estelas suficientemente extrañas como para que se clamen “continuidades paganas”. No es tan fácil de afirmar, sobre todo porque no se sabe muy bien que bichos se representan en las distintas caras de los ortostatos (verlos aquí) y salvo uno, el resto son personajes relativamente claros: guerrero, peregrino o monje con campana, arpista…

Cruz de Carndonagh (¿s.VII?).

El siguiente paso es la cruz esculpida en un solo bloque de piedra, con decoración geométrica, como el grupo de cruces de la región de Ossory y como las que se encuentran en territorio de los Pictos, en Escocia, de factura más monolítica. Las del grupo de Ahenny poseen gran finura de trabajo, a pesar de su regular estado de conservación.

Las de Escocia, por su parte, son magníficos ejemplos de arte abstracto (aunque no solo abstracto).

Ahenny (detalle)

Posteriormente aparece la cruz de las Escrituras, un tipo artístico que lleva decoración figurada.

Estas cruces se construían por partes, reservándose la principal del bloque al cuerpo y cabeza de la cruz, con los brazos rodeados por el característico círculo; un remate —normalmente tiene la forma de una casita— y un basamento claramente diferenciado, en el que una ranura sirve para encajar el pie de la cruz. Igual que en el caso de los templos, este sistema indica un origen en el trabajo de ensamblaje de la madera.

El centro, entre los brazos, está ocupado por una escena de la Crucifixión, pero en los paneles del pie y en los brazos se encuentran distintas escenas bíblicas o relacionadas con el devenir de monasterio en cuestión, como esta en una de las de Clonmacnois.  Muchas de estas escenas tienen una interpretación difícil.

© – David Lyons. Moone: sacrificio de Isaac

Los artistas alcanzaron gran finura y expresividad en el trabajo, a pesar de su tosquedad como podemos ver en Maen/Moone.

Se puede también comparar lo que acabamos de ver con este mazacote románico de la Cruz de San Tola, en Dysert O’Dea (Kerry).

Dysert O Dea (Kerry)

Merece la pena echar un ojo a la colección de cruces altas que tienen en la página dedicada a ello en Megalithic Ireland. Aunque sea solamente para darse cuenta de que la riqueza de la escultura de “cruces altas” de Irlanda no se agota con las que siempre salen en los artículos turísticos (Monasterboice o las réplicas de Clonmacnois). Y si ya nos las imaginamos con colores, entonces ¡apaga!

(Continuará)

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2 comentarios sobre “Irlanda en la Edad de Oro (VI)

  1. Las cruces o piedras en las cuatro esquinas y el centro de un espacio, ya sea un recinto sagrado o toda una población, son algo pero que muy común en Mesoamérica, región que comprende de la porción central de México hasta Nicaragua. Se usaban, y se siguen usando, y son llamadas “guardianes”. Curiosamente da lo mismo que sean piedras sin forma significativa, o cruces, de piedra o de otro material. Pero eso pasa AQUÍ, no sé de otro lugar aparte de Irlanda donde eso ocurra, por eso el caso irlandés me sorprendió. Y no, aquí el asunto no tiene un sentido cristiano.

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    1. Es una de las cosas curiosas, esa coincidencia, que a lo mejor merece la pena explorar con documentación etno-histórica. En el mundo irlandés es muy importante este reconocimiento de los puntos cardinales y aún más del centro. A ver si puedo dedicarle algún post a ese elemento, la “geografia sagrada” del mundo tradicional.

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