Letanía pajarera


Esta mañana Pangur me trajo el “desayuno”.
Me pasé media hora -medio zombi por lo temprano- rastreando plumas hasta dar con el cuerpo del delito. No me negarán que es intranquilizador pensar que en algun rincón de casa agoniza un pajarillo.
Gracias a la buena conservación -¡ejem!- del ejemplar he podido averiguar que se trataba de un pardillo…

Uno como este, fotografiado en Lituania por Mindaugas Urbonas.

Pobrecito, ¡mira que caer en las garras del cazador más gordo de los tejados del Real Sitio!
La otra consecuencia del crimen matinal ha sido que he revisado el artículo de la wiki sobre Passeriformes, para informarme de la vida y milagros de la especie a que pertencía el difunto: y oye ¡qué nombres tan sonoros tienen estos pequeñines!

Sinsontes, corretroncos, bisbitas, ioras, tororoíes, ponchitos, tacuaritas, tapaculos, reinitas, cotingas, lúganos y por supuesto, chochines.

Disfruten con estos nombres -si es que no pueden hacerlo con la contemplación de los que los llevan (VIVOS! a poder ser)- en esta página de la wiki donde podrán ver algunas imágenes realmente cautivadoras. Passeriformes – Wikipedia, la enciclopedia libre.

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