La casa


Una cuida su casa cuando se cuida a sí mismo. O a algún aspecto de sí mismo, ya sea bajo el punto de vista de la autoestima, el narcisismo, el prestigio, el poder, etc. Son cosas que van tan unidas (y tan humanas) como la afectividad y la imagen de uno mismo.

La casa es el sitio del presente-pasado -la casa en otro momento, uno como era en otro tiempo- difícilmente de futuro, porque la relación de casa con raíces dificulta el proyectar aquella hacia lo que aún no es. Y sin embargo, se proyecta, con cambios más o menos radicales, a lo largo de o concentrados en el tiempo. También porque tiene un algo de árbol que crece… y la madera (admadh) fue el primer material con el que se hicieron casas estables.

Los cambios suceden como en las personas, sus habitantes: a veces radicales, por necesidad (crash, enfermedad) o por gusto de ampliar, de abarcar otro espacio, de abrirse o cerrarse, lo que no deja de ser una necesidad inconsciente.

La casa es un centro del que irradia la personalidad de uno.

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