Quien a hierro mata


Pues si es cierto que ese señor ha sido el causante “último” de tanto sufrimiento, el que haya muerto sufriendo no es más que un final esperado.
Aplico el refrán evangélico que figura en el título, que tiene mucho sentido común.
Para quienes han logrado el objetivo propuesto, enhorabuena… y, a poder ser, a casa pronto.
Ahora bien, lista de “eso es otra cosa”: que la noticia llegue en “buen” momento para los Estados Unidos y su Presidente; que el hecho en sí no implique el final del sufrimiento, sino quizá un poquito más de ello; que haya que celebrarlo a voces; que los conspiranoicos paren de creerse cualquier cosa y todo; que…
VIAS: New York Times; Barcepundit y sus actualizaciones; Guerra Eterna.


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