Los árboles de la luna


Ya sé que no hay árboles en la luna, pero la verdad es que hay árboles DE la luna.
Se trata de los que crecieron de las semillas que llevaba en su bolsillo este astronauta del Apolo14, quien dedicó parte de su juventud a saltar en paracaídas sobre incendios forestales para apagarlos (vaya trabajito, ¿eh?), como empleado del Servicio Forestal de los States.
Las semillas, aunque fueron recibidas con toda pompa y dieron su apropiado fruto en el momento oportuno -al parecer, sin mayores consecuencias derivadas de su aventura espacial- fueron después olvidadas, y lo mismo sus hijuelos, pese a haber sido sembradas en algunos sitios emblemáticos de los Estados Unidos y de otros países. No se llevaba ningún registro de ellos, pese a su potencial simbólico. Gracias a que un empleado de la NASA ha estado siguiendo su pista durante 15 años, conocemos esta bonita historia.
Las semillas eran de especies forestales propias del hemisferio norte y mayormente nativas de América, como el Pinus Taeda, el Liquidambar, la Sequoia, el Abeto de Douglas y el Platano de Virginia (platanus occidentalis o “sicomoro americano”).

Liquidambar, estoraque o sweetgum en el jardín de Aranjuez (©CarmenL. 2010)

Si quereis leer toda la historia (en inglés, claro) podeis pinchar en este enlace: The Mystery of the Missing Moon Trees | Wired Science | Wired.com o bien en este otro.

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