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Desobediencia retrospectiva – Una de Fernando Savater


No suele Mujerárbol publicar postes con entero contenido social de actualidad. No quiero entrar en el tejemaneje del cotorreo políti-soci de ahora, y menos si tengo en cuenta los vicios deste país de mis ardores. Será por eso que soy una “Paddy (¿Biddy?) de plástico” o, mejor, una irlandesa de terlenka.

Pero por esos mundos me he encontrado este estupendo articulillo de Fernando Savater que trae hoy la Fundación para la Libertad -a la que sigo y apoyo desde hace tiempo- y me ha gustado tanto que he querido traerlo para que, entre tanto guerrero galo y tanta cosa verde, mis lectores aprendan un algo muy importante: que los españoles estamos a un paso de hacer tonterías mu gordas, por la tontería de los bienpensantes y politicorris que en el ruedo son.

Así que lean, plis, disfruten con la palabra de Savater y mediten sobre lo que dice, que trae más cuenta. Destaco una frase, que la pongo entre la hojarasca que cae:

En nuestro país, las leyes son vistas como formas de violencia comparables a cualquier otra coacción ilegal: quien las trasgrede considera que sus motivos personales son tan válidos como los acuerdos colectivos de quienes pretenden hacerlas cumplir.

Y debería de estar muy claro que no es así.

Desobediencia retrospectiva – Fernando Savater | Fundación para la Libertad.


(…) Para que haya una escuela es imprescindible un alumno con ganas de aprender, un profesor con ganas de enseñar y algo que merezca la pena ser aprendido y de cuya dignidad el profesor, por su condición, es más consciente que el alumno.

Vía

daruma

Lo que hace la calor


Estos días de agobio suelen las cosas del mundo mondongo suceder más agobiantemente que cuando hace frío o cuando la lluvia limpia las ondas herzinianas… Por eso me parto de la risa con el autobombo gilipoyas -¿gilipoyas se acentúa? Si hija, con el tiempo- que se le ha dado al aniversario de esa cosa ilegal que hicieron unos cuando las elecciones del año pasado.

Pero claro, que desde El Tempranillo aquí lo ilegal goza de muy buena prensa.Y lo gilipoyas, dicho sea de paso.

Pero no era de ilegalidad de lo que quería hablar, sino de vendas en los ojos.

Divulgación:

  1. Esto
  2. Esto
  3. Esto otro.

Como si estuviéramos en el cole: 2+2=4, no hay más.

Y a todo esto: disfrutar de la belleza que es lo que de verdad llena el alma en los días de calores como estos.