Me lo contaron al dia siguiente de sucedido el evento.
Yo había estado viendo otro, uno muy raro en el que quien ganó -y me hizo sonreir esa victoria, por cierto- no jugó bien, pero tuvo a la suerte de su parte y esa Señora solo se entrega a quien la ha cortejado como se merece, alimentándola de esfuerzo y otros triunfos más logrados.
Entonces, me contaron esto:
Y ahora me doy cuenta de lo que significaba.
Porque de la misma manera que sabemos que solamente quien escucha con respeto lo que otro canta con respeto se merece ser respetado, de esa misma manera sabemos que allí donde hay música es que los hombres están en paz.
Y unidos.
Y que el que ellos NOS cantaran un himno debería tener su miga para nosotros, pero claro está: no es propio de los fumboleros el saber leer/escuchar.
Y mucho menos es propio el escuchar de los “vencedores”. Los berridos, la trompetería y los silbidos impiden ver pasar al Triunfo.
Lo que pasa y sucede es que el HOTRO comentario lo hice antes de que apareciera esta entrada, que ya echaba en falta, como no. Comentaría algo más, pero la verdad es que todo ya lo he dicho por los correos electrónicos. Si acaso un detalle: que esta claro que el “espíritu de Irlanda” nunca muere.
Parece que para muchos No es facil entender esto. Lo siento por aquellos que no estén capacitados para conectar con este espíritu.
¡genial!. Me hicieron llorar de emoción. Creo que en ese cántico quedaron como unos VENCEDORES.
Por supuesto, todo esto solo se entiende si es cierto que “el deporte es la guerra por otros medios” y que todavía queda algo de caballerosidad, galanura, nobleza (y otras palabras/conceptos) en el mundo mundial euro-pedo.